martes, 8 de febrero de 2011

Entre tragos amargos

Entre tragos eh probado varios,
un licor suave y viscoso pero que es fácil caer en tentaciónn para beber otra vez,
hablo de la mentira, trago suave pero con un dulce engañador,
maldita la hora en que se me cruzó en el camino,
pero eh aprendido a lo largo de mi corta existencia que no es mi especialidad en degustar este trago,
varias veces apetitoso, como escuzas para otros,
y como bebida propia de una existencia falsa.
En el camino encontré otro tipo de licor,
este era un poco mas fuerte pero con un gusto similar que el anterior,
aunque solo era momentáneo, su sabor cambiaba a amargo,
esta vez hablo de la venganza,
¡¿en qué momento pasó?!, no supe lo que era el sabor hasta que probé de él,
te mantiene satisfecha en las primeras copas,
pero después cuando intentas poner los pies de nuevo a la tierra uno se puede dar cuenta del error cometido, pero aprendí a no degustarlo nuevamente,
espero que los acontecimientos no hagan que recaiga en esta bebida.
Un día encontré otra bebida, mas fuerte que la anterior, agresiva de sabor,
pero con consecuencias después de beberlas, esas consecuencias no salia en la etiqueta,
pero de qué serviría, lo mas seguro es que no lo tomaría en cuenta,
muchas veces bebí en exceso y las consecuencias siempre fueron las mismas,
hería los sentimientos de la gente incluso de los mios, alejando a otras tantas personas de mi alrededor,
lucho cada día contra este vicio, espero no recaer de nuevo en este licor probado por muchos,
hablo de la ira.
Varias veces me han invitado tragos, uno de ellos es el egoísmo,
trago fuerte al igual que la ira, pero tan adictivo que no deseo compartirlo con nadie,
algo que todos hemos degustado y otros tanto en exceso olvidandose de los demás,
espero salir del circulo vicioso, hago lo mejor que puedo, y creo tener resultados.
Mientras seguía mi camino, encontré un botella novedosa y atractiva,
cuanto mas leía el envase mas convencededor era,
tentador y adictivo licor dependiendo la cantidad,
embriegarze es fácil, envolverse en su sabor engaña a cualquiera,
esta era distinta a las demás, podría tener sabor mas que alucinante,
pero después vuelve una sensación extra, el vacío interno, el vacío de beber algo pensando que te llenará
pero solo es el momento, como todos los tragos probados,
insatifacción pero espiritual, esta bebida la dejare en suspenso como muchas mas.
A medida que pasaba el tiempo probé infinidades de bebidas,
agrias, dulce, amargas incluso ácidas, pero todas,
aunque suene repetitivo,
todas, pero todas dejan gusto amargo y todas con consecuencias negativas.
Una vez, escribí que de las experiencias negativas se encuentra lo positivo,
no me retracto de ello, pero la idea no es mal interpretar,
una cosa es aprender y la otra es cometer errores repetitivos,
estos licores son grandes errores que mucho hemos probado y mas de una vez,
falta una cura para esta obsesión, rehabilitación que no sería mala en el mundo de hoy.





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